lunes, 14 de abril de 2014

Pascua

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Aquí es tradición que las madrinas regalemos el palmón a nuestros ahijados para que lo lleven a bendecir el domingo de Ramos. Muchas veces, se decoran con juguetes y chucherías, pero eso a mí nunca me ha hecho demasiada gracia, la verdad. Cuando era pequeña mi madrina solía preguntarme si quería una palma decorada o prefería un palmón con el regalo a parte... obvio que acababa prefiriendo el palmón con su regalo. Así que a mi ahijado pronto le cambié la tradición de decorárselo y empecé a hacerle un regalito acompañando el palmón.

En la medida de lo posible intento hacerle algo yo misma, así que este año se me ocurrió hacerle galletas... y como estamos en pascua (y me acordaba de unas galletas que había visto en La Receta de la Felicidad) me vinieron rápidamente a la cabeza las galletas en forma de conejo.

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La idea era hacer las galletas que siempre hago (y que así puede comer su hermano) y colocarles un lacasito a modo de colita. Hace cinco años en el bautizo de J también hice una cosa así y lo encontré súper gracioso, así que sabía que el resultado me iba a gustar.

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Después se me ocurrió que podía presentarlas en una caja de fruta pintada con chalkpaint, con lo que la noche antes de llevárselas me puse manos a la obra. Pinté la caja en azul, le coloqué unas blondas que hice en papel craft, puse una base de papel sulfurado (papel de horno) porque la margarina de las galletas suele manchar la blonda, y luego a unos cuantos conejitos les puse una cintita en el cuello (hay que decir que, sin quererlo,  decapité a más de uno :-P )

Luego decidí envolverlo todo en papel celofán y ponerle de adorno un molinillo que había hecho junto a una etiqueta con su nombre.

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El resultado me ha gustado mucho, causó una gran impresión. Siempre digo que con las cosas más simples puedes hacer cosas preciosas. ¿No os parece?

miércoles, 26 de marzo de 2014

Colores

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No soy partidaria de las chuches por los cumpleaños, ya lo he dicho muchas veces, siempre prefiero llevar una galleta u otra cosa. Este año decidí que llevarían un bolígrafo como regalito, porque anda que no hace ilusión cuando eres pequeñoy no tan pequeño, que te regalen un bolígrafo... y sobretodo cuando aún escribes a lápiz.

Debo reconocer que a mis 37 años me metes en una papelería e hiperventilo con la cantidad de bolis, colores, punta finas y rotuladores que hay. Sí, aquí una tiene bolis de princesas, de gormitis, de mil colores, lápices para colorear en cajas de metal, pinceles y demás... y a esta edad le siguen encantando. Y no digamos como me metas en una tienda con cosas de scrap... vamos ni con agua caliente me sacan jajaja

Bueno, la cosa es que esta mañana, al ir a dejar a la peque, la profesora ha puesto música. Yo he empezado a escucharla y ella me ha dicho que no la iba a conocer la canción. Sorprendida se ha quedado cuando he empezado a cantarla. Pero... ¿quién no recuerda la canción de Colores que puso de moda el anuncio de Titanlux? Recuerdo que hasta en el colegio nos la hicieron aprender en inglés!
Sí,  el factor generacional influye en que la profesora no supiera que esta canción fué tan conocida en su época, pero a mí me ha sacado una sonrisa y ha hecho que volvieran muchos recuerdos a mi memoria.




martes, 25 de marzo de 2014

Pastel de panes de leche

Pasteles


Vista la expectación que ha causado el pastel que les hago a mis hijos por sus cumpleaños y que más de una me habéis pedido que os explique el paso a paso, el otro día me dediqué a fotografiar el proceso para mostrároslo.

La receta no es más que la que hay en el libro de la Thermomix, sólo que dándole un acabado diferente. Si tenéis la maquinita, seguid las instrucciones del libro, seguro que os es más fácil, si no, id haciendo lo que os digo. Yo lo he hecho también sin la máquina y sale exactamente igual.


Ingredientes:

- 250 ml. de leche
- 50 gr. de mantequilla
- 50 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 30 gr. de levadura prensada
- 450 - 500 grs. de harina

Elaboración:

Disolver la levadura en un poco de leche calentada previamente y reservar. Por poco me refiero a un par de dedos, no necesitamos más. 
Al resto de leche agregarle la mantequilla, reblandecida, el azúcar y la sal y mezclar todo. A esta mezcla agregar la leche donde hayáis disuelto la levadura. Incorporar la harina y trabajar un rato. Puede que necesitéis algo más de harina, no pasa nada, es normal. Sabréis que es suficiente cuando la masa no se os pegue en las manos y la podáis trabajar.

Una vez obtenida la masa, hay que dar la forma deseada, ahí está el kit de la cuestión. Yo lo que hago es hacer pequeñas bolitas individuales. 



panes de leche


Más o menos de éste tamaño, o incluso a veces un pelín más grandes, pero eso depende de lo que queramos hacer. Si es un pastel para una fiesta de cumpleaños, la masa tiene que darme para hacer el número grande, así que las bolitas suelen ser de este tamaño. Si es para hacer un pastel para desayunar en casa, las hago más grandes.

Voy haciendo las bolitas una a una y las voy colocando en la forma deseada. No muy separadas una de la otra, pero tampoco que estén muy muy pegadas. Pensad que cuando  levan y se hornean, ya se juntan entre ellas, y nos interesa que así sea para que quede la forma que deseamos.



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A tener en cuenta que hemos de exagerar las aberturas porque cuando leven, disminuyen. Y si no lo hiciéramos así se nos juntarían entre ellas dejando sin sentido la forma que estuviéramos haciendo.


Obtenida la forma deseada pintamos la superficie con un poco de leche.

Ahora hay que esperar a que doble el volumen, en principio si lo dejáis en un lugar caliente lo hará en una hora o así, pero lo que yo hago es colocarlo directamente en el horno. Horno que NO habremos precalentado. Así que estando frío, ponemos la temperatura más baja que tengamos (en el mío es de 50ºC) y dejamos que doble el volumen. Lo veréis enseguida y además no suele tardar más de 10-15 minutos.

Una vez veáis que ha doblado el volumen, subid la temperatura a 180ºC. No os puedo decir exactamente cuanto tiempo se necesita, pero suele ser como 15 minutos. Todo depende de lo grande que hayáis hecho las bolitas, cuanto más pequeñas, menos tiempo de cocción. Yo suelo saber cuando están hechas porque se huele, en el momento en que empieza a oler como a panadería, está hecho.
De todos modos os contaré que tengo el truco de poner siempre una pequeña bolita aparte, y siempre la abro primero (y me la como :-P ) para comprobar que realmente esté cocido.

Sacar del horno y volver a pintar por encima con la leche. Veréis que del horno salen como mates y al ponerle la leche conseguís que tengan brillo.

Ahora viene la parte más difícil... DEJAR ENFRÍAR (a ver quien se resiste a no darle un bocado)... y ya está, listo para comer ;-)

Vigilad cuando lo levanteis porque según la forma que le deis se os puede romper ya que las uniones de las bolitas son bastante endebles.

Y aquí tenéis el resultado. ¿Veis lo que os comentaba que al levar la masa las aberturas disminuyen?


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Lo cómodo de hacerlo en bolitas individuales es que se separan muy fácilmente pues no dejan de ser eso, individuales. Desde que hago este pastel en los cumples cada uno se coje su ración y ya no hay que acordarse de los cuchillos.

Comentar también que no aguanta demasiado bien de un día para otro, sí se puede comer pero pierde frescura muy rápidamente, así que lo que hago es congelarlo una vez se ha enfríado del horno y sacarlo un par de horas antes de la fiesta. 

Y ya está, misterio desvelado. Ahora la imaginación es vuestro límite.
Espero que lo hagáis y me lo contéis ;-)

sábado, 22 de marzo de 2014

Cumpleaños espacial

Durante semanas meses mi mesa del comedor ha dejado de ser mesa de comedor y, para gran desesperación de los míos, ha sido un espacio para crear.
En ella se han ido acumulando cartones, cartulinas, papel de seda, papel craft,  silicona, tijeras, papel de regalo,... vamos, todo un armamento de materiales.

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Poco a poco todas esas ideas que estaban en mi cabeza empezaban a cobrar vida, se iban materializando. Y es que tener dos hijos que celebran los cumpleaños con dos semanas de diferencia, hace que tenga que hacer mil cosas en muy poco tiempo.
Del cumpleaños picnic de A, ya os hablé aquí. Ahora era el turno del cumpleaños espacial de J.

Tenía la idea muy clara desde hacía meses, y no exagero si os digo que en verano ya sabía de que iba a ir el tema, así que me puse manos a la obra. Aunque a una le gusta hacer todo, siempre viene bien contar la ayuda de profesionales, así que decidí encargarle el diseño del elemento principal a Pilar, de Tartas y Nubes de Azúcar. Quería un cohete, rojo, con un gran cinco amarillo pintado en el cuerpo. Pilar, que es una campeona, lo clavó a la primera. No hizo falta ni que hiciera varios bocetos, el primero que me enseñó, me enamoró. Me mandó el archivo, hice las invitaciones y el cumpleaños empezó a ponerse en marcha.
Cabe decir que mis hijos hasta que no ven las invitaciones de la fiesta de cumpleaños, nunca saben la temática de su fiesta, así que imaginaos la cara de felicidad cuando J llevó las invitaciones al colegio.

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Hay que añadir que como estuve bastante liada con el cumpleaños anterior, no pensé en pedirle a Pilar antes el encargo, pero no hubo ningún problema (desde aquí mil gracias de nuevo!)

Vale, me he pasado un par de semanas recortando cohetes... y os prometo que no exagero, que he recortado muuuuuchos. Al final voy a acabar viendo este cohete rojo tan precioso en todos lados jejeje pero es que se me ocurrían mil sitios donde ponerlo.

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Como a principio de año cambiamos los sofás (gracias Ikea por venderlo todo en cajas) y gracias a la inestimable ayuda de mi amiga B, una de mis mejores amigas, se me ocurrió replicar el cohete que Pilar me había diseñado, sólo que en lugar de ponerle el cinco en el cuerpo, íbamos a hacer tres escotillas. Escotillas que queríamos recortar para que los niños pudieran jugar y sacar la cabeza.
Y aquí tenéis el resultado... B. y yo nos pasamos un día haciéndolo y pintándolo, pero nos lo pasamos pipa (además de darle al palique que no veas, y eso que solemos vernos a menudo jejeje)

Cumple espacial

Ok. Paso uno completado... pero se me ocurrió la idea de que teniendo tanto cartón, podíamos hacer un sistema solar para decorar las paredes... Pues la valiente de B, que nada le echa para atrás, dijo que eso estaba chupado. Como buen arquitecta que es, cogió una tiza, un cordel, y redonda por aquí, redonda por allá y ale, ya tenía mis circunferencias dibujadas. La parte de pintarlos la hice yo, y anda que no me divertí... si hasta tuvimos que hacerles a los niños unas cuantas circunferencias en otro cartón porque ellos también querían pintar.

Cumple espacial

Ok. Ya teníamos la decoración preparada, pero... como una no sabe estarse quieta y le gusta prepararles cosas a los niños para que se ambienten ellos también, decidió hacer unos propulsores (con lo que llevábamos más de tres meses guardando botellas de leche!!!)
Claro, hacer unos propulsores para un niño no es problema... pero, ¿para veintiuno? Pues, he estado varias semanas para poderlos terminar... pero los niños han estado encantados y al final hasta hemos tenido que improvisar un taller de reparación y todo ;-)

Cumple espacial

Bien... si os pensais que todo se ha acabado aquí, siento decepcionaros. Me puse en contacto con Soraya, de Sweetmama para ver si me podía hacer una constelación de cakepops. Y me dijo que sí ;-) Es genial como todo lo que se te va ocurriendo puede ir tomando forma con tan grandes profesionales.
Y no, no echo flores gratuitamente, mirad lo bonitos que han quedado. ¡Si hasta ha hecho los continentes, texturas en los otros planetas, y los anillos de Saturno!

Cakepops


Y si pensais que muy bonito para decorar pero nada más... nuevamente andáis equivocados, a los niños les han llamado muchísimo la atención y los han devorado (y aquí servidora también se ha comido uno :-P )

Creo que ya me dejo de tanta palabrería y os enseño como ha quedado, al final, decorada la fiesta.

Cumple espacial


Cumple espacial


Cumple espacial


Cumple espacial


Cumple espacial


Cumple espacial


Cumple espacial

Cumple espacial

Cumple espacial

Otra de las cosas que ha hecho furor han sido las galletas decoradas con papel de azúcar. Nuevamente, Pilar, ha sido quien me facilitó el papel de azúcar con el dibujo de mi querido cohete. ¿A qué son monas?

Cumple espacial

Y como cada cumpleaños, tiene que haber un pastel, así que el ya mítico, en casa, pastel de panes de leche en forma de número (lo sé os debo un post enseñándoos como lo preparo, en breve, lo prometo)

Cumple espacial

Como os imaginaréis, los niños se lo han pasado bomba, pero tengo que reconocer, que aunque ayer me fuera a la cama pasadas las tres de la madrugada y el cumple haya sido por la mañana, la que mejor se lo ha pasado he sido yo.

Y ahora que ya ha pasado la vorágine de los cumpleaños, creo que podré descansar un poco... o no, que tengo toda una mesa de comedor por recoger ;-P

martes, 18 de marzo de 2014

Valores

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Ayer, por razones que no vienen al caso, estaba bastante decepcionada. Decepcionada con la gente, con la sociedad en general. Cada vez me doy cuenta de que hemos perdido más y más valores. Valores como la educación y el respeto. Valores que yo quiero transmitir a mis hijos, y que pienso que a no ser que los vean en casa, en otro lado no van a aprender.
Un simple por favor, un gracias, un aprender a ceder el asiento en el autobús, el abrirle la puerta a una persona mayor... no hablo de cosas complicadas, hablo de esas cosas que a mí me enseñaron al ser pequeña, esas cosas que me he preocupado por mantener. No niego que en ocasiones alguno se me olvide, pero forman parte de mi día a día.
Cuando luego veo a personas que no tienen educación alguna (y os aseguro que hay muchas) que se quejan de que sus hijos y los niños en general carecen de alguno de esos valores, pienso en que ellos mismos no se los transmiten. Los hijos, al fin y al cabo, aprenden por imitación y si nosotros, los padres, no somos capaces de demostrárselos, no podemos luego quejarnos de que no los tengan.
No pretendamos que sean otros quienes enseñen a nuestros hijos, porque de quienes más aprenden, es de nosotros mismos.