martes, 29 de julio de 2014

Verano...

Verano

... ese tiempo de desconexión necesario, de conectar con los míos, de disfrutar con ellos de todo lo que no hemos podido disfrutar el resto del año, de volver a conectar conmigo misma... verano, tiempo de calma, tiempo de relax.

viernes, 18 de julio de 2014

Diez recomendaciones para viajar a Disneyland con niños

Viaje Disneyland


Si estás pensando ir a Disneyland con tus hijos, estos consejos te pueden ser útiles.

1.- Si vuelas al aeropuerto de Charles du Gaulle, para coger el autobús VEA que te lleva a los hoteles del parque vas a tener que ir a la terminal 2F, pero hay que tener en cuenta que a la hora de coger el tren que une las terminales no vas a poder entrar el carrito de las maletas.

2.- La mayoría de las atracciones requieren una estatura mínima, así que aunque os estéis muriendo de ganas de ir ya con vuestro hijo, si no llega a esa altura mínima, no va a poder subir.

3.- Hay posibilidad de alquilar un cochecito en el parque, pero es más bien un carrito para cuando los niños se cansan de andar y los padres ya no pueden cargarlos. Para bebés os recomendaría que os llevarais el vuestro, que además seguro que es reclinable y tiene capota para la lluvia, y los del parque no  (que os resultará bastante útil).

4.- Comprad botellas de agua en el supermercado de la estación, es bastante más barata que la que vais a encontrar en el parque.

5.- Si viajas con pensión completa, los niños menores de tres años se supone que comen del menú de los padres. En el desayuno y la cena no tendrás problema porque es buffet libre, pero a la hora de comer las raciones no suelen ser muy abundantes, así que acabareis pidiendo algo más para el bebé, o no ser que lleveis un potito que puedes haber comprado en las tiendas de la estación.

6.- Pese a que en todos los restaurantes de los hoteles y del parque tienen tronas para los más pequeños, en la cena – espectáculo de Buffalo Bill el niño tiene que sentarse en el regazo del padre.

7.- Existe el “Baby Switch” o “Rider Switch”, que es que mientras uno de los padres sube a la atracción y el otro se queda con el bebé, para poder subir a la atracción el que se ha quedado a cargo del bebé, se entrega un pase y éste, entrando por la zona de minusválidos, accede enseguida evitándose tener que volver a hacer la cola de nuevo.

8.- En pensión completa, en la cena la bebida de los adultos no está incluida, pero si os fijáis bien, en el comedor hay jarras vacías que puedes llenar con agua de grifo. El primer día no lo sabíamos y pagamos la friolera de 4€ por una botella de 1,5l.

9 .- Cuando estás alojado en uno de los hoteles del parque tienes horas extra de parque, en lugar de poder entrar a las diez como el resto del público, puedes acceder desde las ocho, pero sólo se limita al parque Disneyland y a las zonas de Fantasyland y Discoveryland.

10.- Si te alojas en uno de los hoteles del parque, puedes pedir que te manden las compras que realices a la tienda del hotel y así evitarte tener que cargarlas todo el día.




miércoles, 16 de julio de 2014

Viaje a Disneyland: 1ª parte

De como nos fuimos a Disneyland de viaje sorpresa con tres niños de ocho, cinco años y 19 meses.

Lunes, cuatro de la madrugada, entro en la habitación de los niños y abro la luz.
“Venga, chicos, hay que levantarse”
A. rápidamente mira el reloj de su muñeca “Mamá, ¿por qué nos despiertas a las cuatro de la mañana?”
“Porque nos vamos de viaje, Cariño”
“¿Hoy? ¿Ahora?” preguntó desconcertado.

Ellos sabían que nos íbamos de viaje, pero estaban convencidos que salíamos el miércoles. No se podían ni imaginar la aventura que les esperaba.

Despertar a J. costó muchísimo, cuando estaba más dormido que despierto le dije “venga, va, que hemos de ir a coger un avión”
“¿Un avión? ¿Nos vamos de viaje y vamos a ir en avión y no en coche?” dijo A.
Ésta era otra de las sorpresas. Habíamos estado diciéndoles que nos íbamos a ir en coche.

Mientras mi marido empezaba a bajar las tres maletas a la portería, yo acabé de vestir a M. Cogimos las demás bolsas, el cochecito y nos fuimos abajo los cuatro. Pensaba que M. se dormiría de nuevo, pero nada más lejos de la realidad.

Viaje Disney

Llegamos al aeropuerto hacia las cinco, facturamos maletas, pasamos los controles y decidimos ir a desayunar.
Los padres estábamos más nerviosos que ellos, llevábamos un mes planeando este viaje en secreto y nadie más que los más allegados lo sabían. Eso ayudó a que nuestra pequeña mentirijilla del supuesto viaje a Madrid no fuese desvelada y que los niños en ningún momento sospechasen nada.

Viaje Disney

Acabamos de desayunar y aún nos quedaba media hora para embarcar, decidí entretenerles un rato con un puzzle especial. Había hecho hacer un puzzle para la ocasión, un puzzle que les desvelaba el destino del viaje, pero primero me aseguré de guardar la parte de las letras para que no fuera eso lo primero que montasen.

Cuando acabaron de montarlo, estaban tan dormidos que no se daban cuenta de lo que significaba. A. leyendo una y otra vez lo que ponía y sin darse cuenta de que era un mensaje para ellos, tuvimos que preguntarle en dos ocasiones que qué significaba lo que acababa de leer.

Viaje Disney

“Nos vamos a Disneyland” decía
“¿Qué significa que nos vamos a Disneyland?”
Dudó un momento y ante tanta insistencia preguntó… “¿nosotros?”
“Síííí” dijimos al unísono su padre y yo. 
A. tenía los ojos como platos, J. una sonrisa de oreja a oreja “¡Nos vamos a Disneyland, nos vamos a Disneyland!” No dejaban de repetir.

Además, cabe añadir, que era la primera vez que cogían un avión, así que la emoción ya no sólo era por el lugar del destino, si no también por el hecho de volar. Mantenerlos quietos y tranquilos desde el momento en que les desvelamos el destino fue misión imposible, suerte que salíamos temprano y no estaba demasiado llena la terminal.

Salíamos a las siete y media destino París, a los niños les hacía especial ilusión ir a París porque así podrían ver la torre Eiffel. En este momento pensaba que M. volvería a dormirse, pero nanay de la china. A esta pequeñaja mía le va la juerga.


Viaje Disney


Embarcamos y en lugar de ir directamente con el finger nos llevaron en autobús, los niños más y más nerviosos al ver tantos aviones. Pudimos llegar con el cochecito hasta el mismo avión, momento en el cual nos lo recogieron. Cada uno iba con uno de los niños y la peque esta vez fue con mi marido. Nunca habíamos volado con un bebé, así que tampoco teníamos mucha idea de como iba el asunto. Pensábamos que las filas de asientos iban a ser de dos, pero eran de tres y desgraciadamente, el asiento de al lado estaba ocupado, así que tuvo que ir todo el viaje encima de mi marido y para colmo, ¡no se durmió! A ver que alguien me explique a mí como un bebé de 19 meses se le levanta a las cuatro y poco de la madrugada, no se duerme hasta las... ¿once?


Llegamos a París dos horas después, lo primero que nos pasó es que al bajar del avión no nos dieron el cochecito (Vueling lo factura con los equipajes, dato a tener en cuenta para la próxima vez). Vale, con la niña en brazos, de nuevo al autobús. Llegamos a la terminal, fuimos a buscar un carrito para llevar las maletas. Salieron las maletas, pero no el cochecito. ¡Ay, por Dios, que no me hayan perdido el cochecito! Todos los pasajeros habían recogido ya sus maletas y el cochecito que no aparecía. Sudores fríos ante la perspectiva de estar una semana sin cochecito... y entonces nos enteramos que el cochecito salía por otra cinta, la de equipajes especiales... uffff!

Ok. Tres maletones, dos niños, un cochecito, un bebé y dos mochilas... ahí vamos! Estábamos en la terminal tres, teníamos que ir a buscar el autobús que nos llevaría directos al hotel.

Viaje Disney

Salimos y nos encontramos con una señal así y pensamos perfecto! Sólo hay que seguir las señales... pero de repente ya no salían más. Mi marido diciendo que me tenía que haber equivocado y yo decidí ir a preguntar. Soy cabezota y sé algo de francés, aunque hay que decir que me desenvuelvo mejor en inglés y alemán, pero yo quería practicar el francés así que chapurreando lo que sabía pregunté donde estaban los autobuses para ir a Disneyland. Conseguí entender que era en la terminal 2F, en ese momento me preguntaba por qué la de la agencia de viaje, sabiendo que íbamos con los niños no nos había informado, pero bueno, no pasaba nada. Primer problema, para acceder al tren que une las terminales, ¡¡¡NO se puede pasar el carro de las maletas!!! Así que desmonta carro, reparte las maletas, coge a los niños y el cochecito. Conseguimos pasar, coger el tren y llegar al autobús sin más problemas.

Ahora ya sólo quedaba esperar un rato y llegaríamos a nuestro hotel.


lunes, 14 de julio de 2014

Superluna

¿Visteis la superluna el sábado por la noche? Nosotros bajamos a la playa para poderla ver... bueno, más bien para que yo pudiera fotografiarla y mientras los niños correteaban por la arena.
Quería hacerle fotos cuando salía pero habían bastantes nubes bajas, así que me tuve que esperar a que subiera un poco para hacerlo. Aún así, valió la pena esperar.

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Supermoon


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lunes, 7 de julio de 2014

Regalo de mudanza

Hace unas semanas mi amiga B. se mudó. Es la primera vez, así que está comprando todas las cositas que le hacen falta. Por incompatibilidades horarias varias todavía no había tenido la oportunidad de ir a visitarla y hacerle un pequeño regalito de bienvenida, así que este fin de semana me autoinvité a desayunar.

Quería llevarle algo que pudiera tener en casa y que le diera calidez, que cada vez que lo viera pensara en mí. Me decanté por hacerle un banderín al que le puse un "home sweet home" y decidí colgarlo de una rama cogida de la calle.

Regalo mudanza


Regalo mudanza


Ésto lo acompañé con una cesta donde coloqué cuatro tazas (teníamos que desayunar y estaba segura de que no debía tenerlas aún... acerté! ;-P ), un delantal, un trapo de cocina, una manopla y un agarrador.

Regalo mudanza


Regalo mudanza

Todo ésto acompañado por una bolsa de la panadería llena de croissants, ensaimadas, magdalenas, brioxes,... me autoinvité a desayunar, ¿recordáis? Así que que menos que llevarle yo el desayuno.
 
Un pequeño regalito, muy simple, pero que quedó muy mono y con el que ella estuvo encantada.

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